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lunes, 15 de junio de 2015

Técnica: la cajita de los deseos.

Esta es una de mis técnicas favoritas, no requiere una gran preparación, es fácil de llevar a cabo y además sirve para trabajar la satisfacción, el vínculo y esa sensación de sentirnos especiales que todos necesitamos. Por estas razones pienso que es una de las técnicas que suele ir bien a casi todo el mundo, siempre que haya buena intención y ganas de estar mejor. Se puede usar tanto en parejas cómo en familias pero tendremos que tener en cuenta que hay pequeñas variaciones. 
Aquí os dejo todas las instrucciones para que podáis usar esta técnica tan especial y bonita, espero que la disfrutéis. 



1.- Se escoge un recipiente (Caja, Pecera, Bol, …) Para dejar los deseos; este recipiente se colocará en un lugar visible, accesible para todos los miembros, y de paso.
2.- Cada miembro escogerá papel de un color diferente para escribir sus deseos, y se hará una leyenda indicando qué color pertenece a cada miembro.
3.- Cada miembro pensará en deseos que los demás miembros pueden hacer por él; al pensarlo debemos pensar en deseos que puedan ser realizables por todo el resto de miembros de la familia, a ser posible que no requieran una importante inversión (seguramente, además no todos los miembros disponen del mismo acceso al dinero…) y que nos hagan especial ilusión. (Si pedimos cosas que puedan ser bastante habituales, por ejemplo “Recibir más besos” debemos añadir una nota para que los demás miembros nos hagan saber si están intentando cumplir uno de nuestros deseos; para que podamos valorar su esfuerzo adecuadamente).

Ejemplos de deseos
Preparar una comida/ cena especial, pedir el plato favorito, que nos traigan el desayuno a la cama, que nos preparen un baño especial (relajante, de piratas…), jugar a X juego con Y persona, permiso para realizar X actividad, recibir más abrazos, ver determinada película, hacer un pic-nic, ir a determinado sitio, hacer determinada actividad, etc.


4.- Los deseos se escriben en pequeños papeles del color de cada miembro, se doblan para que el deseo no sea visible desde afuera y se meten en el recipiente que los debe contener.
5.- Cada vez que a uno de los miembros de la familia le apetezca hacer algo positivo, bonito, o especial para otro miembro, no tiene más que ir a coger el papel de ese otro color e intentar cumplir el deseo.
6.- Los deseos se pueden ir rellenando (se pueden añadir nuevos deseos si nos apetece) pero no se pueden sacar del recipiente si aún no se han cumplido (en cuyo caso los retirará del recipiente la persona que los cumpla y nosotros podremos decidir volverlos a echar al recipiente o no). Es interesante que nadie se ponga a rebuscar entre sus deseos porqué quiera cambiar determinado deseo porqué así damos tiempo al olvido y esto facilita que nos podamos sorprender positivamente.
En algunas familias no todo el mundo está dispuesto a participar en esta dinámica, y a veces se encuentran resistencias. Estos casos se deben atender teniendo en cuenta las características de cada caso.
Esta dinámica se puede usar para familias y para parejas; en el caso de las parejas, se pueden añadir deseos diferentes (más costosos, más especiales o típicos de la relación de pareja), en el caso de la familia se debe tener en cuenta que el deseo se pueda realizar por cada uno de los miembros. También se puede tener más de una caja en cada casa (por ejemplo una familiar y una de pareja).
Lo más importante es tener buena intención al intentar realizar los deseos y tener en cuenta la ilusión y el esfuerzo del otro al intentar cumplir nuestros deseos. 

Anaïs Cerrillo.

martes, 5 de mayo de 2015

Existe una tribu en Àfrica...

No sé si alguna vez habréis leído este texto; es muy bonito y nos ayuda a reflexionar sobre la manera en qué tratamos a una persona cuando se equivoca, cuando hace algo mal o comete un error... 

Existe una tribu en África, donde la fecha de nacimiento de un niño no se toma como el día en que nació, ni como el momento en que fue concebido, sino como el día en que ese niño fue "pensado" por su madre.

Cuando una mujer decide tener un hijo, se sienta sola bajo un árbol y se concentra hasta escuchar la canción del niño que quiere nacer.

Luego de escucharla, regresa con el hombre que será el padre de su hijo y se la enseña. Entonces, cuando hacen el amor con la intención de concebirlo, en algún momento cantan su canción, como una forma de invitarlo a venir.

Cuando la madre está embarazada, enseña la canción del niño a la gente del lugar, para que cuando nazca, las ancianas y quienes estén a su lado, le canten para darle la bienvenida.

A medida que el niño va creciendo; cuando el niño se lastima o cae o cuando hace algo bueno, como forma de honrarlo, la gente de la tribu canta su canción.

Hay otra ocasión en la que la gente de la tribu le canta al niño.
Si en algún momento de su vida, esa persona comete un crimen o un acto socialmente aberrante, se lo llama al centro de la villa y la gente de la comunidad lo rodea. Entonces le cantan su canción.

La tribu reconoce que la forma de corregir un comportamiento antisocial no es el castigo, sino el amor y la recuperación de la identidad.

Cuando uno reconoce su propia canción, no desea ni necesita hacer nada que dañe a otros.

Y así continua durante toda su vida.

Cuando contraen matrimonio, se cantan las canciones juntas.
Y finalmente, cuando esta persona va a morir, todos en la villa cantan su canción, por última vez, para él.

Puede que no hayas nacido en una tribu africana que te cante tu canción en cada una de las transiciones de tu vida, pero la vida siempre encuentra la forma de hacerte ver cuando vas por tu propio camino y cuando no.

Sólo sigue cantando y encontrarás la forma de volver a encontrarte.

Anaïs Cerrillo. 

domingo, 12 de abril de 2015

Entendiendo la Terapia Sexual y de Pareja

Hoy os traigo un artículo de Esther Valencia, Esther es una compañera experta en terapia sexual y terapia de Pareja, además en psicoterapia de adultos. Esther trabaja en el Baobab en estos casos, y aparte nos ayuda haciendo charlas y talleres sobre temas relacionados. Otro servicio muy importante que realiza Esther es el asesoramiento gratuito, que funciona durante una tarde a la semana. 

Uno de los fines de la sexualidad es el placer y disfrute, pero a lo largo de nuestra vida, pueden aparecer diferentes factores que nos distancien de este saludable objetivo. Algunos pueden ser: el tipo de educación sexual y no sexual recibida en nuestra infancia a través de la familia y de los medios de comunicación, los aprendizajes derivados de nuestras experiencias, nuestras creencias y expectativas, nuestra competencia en habilidades sociales, el escaso auto-conocimiento, baja autoestima… y muchos más. Dependerá de la historia de cada persona que aparezcan unos u otros.
En caso de que alguno o algunos de estos factores estén influyendo en la forma de vivir nuestra sexualidad, su influencia no es determinante. Sí lo será nuestro papel a la hora de gestionar y afrontar la situación y a dónde nos lleva. Por ejemplo, si adoptamos un papel pasivo, dejaremos que nuestra vida sexual y nuestra salud sigan viéndose limitadas por estos factores ya que no buscaremos maneras de afrontar el problema. Pero si no nos conformamos con cómo estamos viviendo nuestra sexualidad y tomamos un papel activo, buscaremos recursos y soluciones para mejorar nuestra situación. Es en este momento dónde la terapia sexual y de pareja cobra un papel importante.
-          ¿Qué es la terapia sexual y de pareja, y cómo se trabaja?
Como su nombre indica, se trata de un tipo de terapia psicológica que está dirigida a aquellas personas que estén experimentando algún tipo de malestar psicológico y emocional (a veces de forma puntual y otras de forma continuada) respecto a su sexualidad (individual o en pareja) y/o al vinculo que mantienen con su pareja.
En la terapia será importante conocer la historia y el contexto del problema para entender la situación de forma global e identificar aquellos factores que han podido desencadenar y puedan estar manteniendo el problema. Una vez identificados y con el fin de trabajarlos, se acordaran los objetivos entre el profesional y la/s persona/s que participen en la terapia. Para trabajar estos factores, se utilizaran diferentes técnicas y ejercicios dónde todos los miembros participantes deberán adoptar un papel activo y responsable en relación al cambio.
-          ¿Qué tipos de problemas se pueden tratar?
A nivel sexual: se trabajan disfunciones sexuales de origen psicológico como: falta o disminución del deseo sexual, dolor durante el coito, dificultad para llegar al orgasmo, eyaculación prematura, disfunción eréctil, aversión al sexo… Así cómo cualquier malestar significativo en relación a la sexualidad.  
A nivel relacional: se pueden trabajar infinidad de temas, como por ejemplo: infidelidades, celos, crisis en la relación, rupturas, miedo al compromiso, dificultades a la hora de encontrar pareja, monotonía y rutina, problemas de comunicación, dependencia emocional…
-          ¿Qué personas pueden hacer terapia sexual y de pareja?
No existe un perfil concreto, por lo que cualquier persona que experimente malestar o quiera mejorar su satisfacción en relación a su sexualidad y/o relación de pareja puede acudir. Pueden ser personas de cualquier edad y sexo que se encuentren en cualquier etapa vital, solteras, casadas, con relaciones puntuales, sin relaciones… En cualquier caso, se optará por hacer terapia de pareja cuando los dos miembros de la misma estén de acuerdo. De lo contrario, es más conveniente realizar terapia individual.


En función de lo que desee cada persona, existen otros recursos que pueden ser útiles, aunque no se trabajen en profundidad y de forma individual y personalizada los problemas que se experimenten. Estos tienen que ver con ampliar los conocimientos sobre la sexualidad y la relación de pareja, y sobre uno mismo. Algunos pueden ser:
-          Asistir a los diferentes talleres sobre temas relacionados con la sexualidad, la pareja y en general sobre la psicología. (En nuestro centro, El Baobab, ofrecemos diferentes talleres que podrían interesarte. Si te animas, apúntate a nuestro taller gratuito “Conoce tu sexualidad” del 22 de Abril a las 18h., las plazas son limitadas; para reservar debes escribirnos al mail elbaobabpsicologia@gmail.com y pedir plaza)
-          Si existe alguna duda concreta, puedes utilizar el servicio de asesoramiento sexológico y de pareja. (En nuestro centro, lo puedes encontrar de forma gratuita)
-          Leer libros, artículos, documentos, revistas y blogs que hablen sobre diferentes temas en relación a la sexualidad y la relación de pareja.
¡Espero que la lectura haya sido útil!

Esther Valencia.

jueves, 18 de diciembre de 2014

La taza de té


Hoy os traigo un cuento sobre aprender a desaprender. Desaprender es mucho más importante de lo que nos creemos, en algunos casos puede ser incluso más importante que aprender. En nuestra vida, hemos recibido miles de lecciones de unos y otros maestros; pero muchas de esas lecciones no son cosas que hayamos integrado y flexibilizado, son cosas que hemos copiado literalmente y las hemos aplicado de forma rígida: es decir, hemos cogido aquello que nos han dicho y no nos hemos atrevido a saltarnos jamás esa regla: quizá porqué admiramos o respetamos demasiado al maestro que nos la enseñó. Pero por muchos maestros, y aunque puedan ser muy buenos,   que uno encuentre en su vida, no hay mejor maestro que uno mismo, y su misma vida. Por eso es importante aprender a desaprender. 




Hace mucho tiempo un joven muchacho, deseoso de aprender nuevos conocimientos, acudió al viejo maestro con la esperanza de que lo tomase como discípulo.

El viejo sabio tras escuchar las palabras del muchacho, decidió aceptarlo como alumno y enseñarle todos sus conocimientos.

“Muchacho, ven mañana al despuntar el alba y recibirás tu primera enseñanza”.

Y así lo hizo el muchacho. En cuanto el sol empezó a asomarse por el horizonte, el joven discípulo se presentó en la casa de su maestro.

“Ven muchacho”, le dijo el joven sabio. “Tomemos una taza de té”.

Puso delante del joven una taza y empezó a servir el té . Sin embargo, en vez de pararse cuando la taza estaba llena, siguió vertiendo el líquido hasta que la tetera quedó completamente vacía.

El muchacho se quedó sorprendido ante la situación que acaba de ver, pero por respeto a su maestro no quiso decirle nada.

“Por hoy ya hemos acabado”, le dijo el maestro. “Ya puedes volver a tu casa. Mañana te espero a la misma hora que canta el gallo”.

Al día siguiente el joven discípulo se presentó en casa de su maestro con la ilusión de que ese día empezasen las enseñanzas.

Sin embargo el viejo le sentó de nuevo a la mesa y le puso la taza de té delante llenándola hasta que la tetera quedó completamente vacía.

Y así pasó un mes. Un día, el joven alumno reunió fuerzas y se animó a preguntarle al maestro cuándo empezarían las enseñanzas.

“Muchacho”, le dijo el sabio. Hace un mes que empezamos con las lecciones.

“¿Cómo es posible?”, preguntó el joven. “Desde hace un mes lo único que hago es sentarme y ver como se derrama el té de la taza”.

“Al igual que la taza, estás lleno de opiniones y especulaciones. ¿Cómo vas a aprender si no empiezas por vaciar tu taza?”, respondió el viejo sabio.


Debemos desaprender aquello que no nos sirve, aquello que podemos construir de una forma diferente y más funcional para nosotros, tanto si es algo que nos enseñaron los demás cómo si es algo que en un momento nosotros mismos aprendimos porqué entonces nos iba bien. Debemos tener la valentía suficiente para ser flexibles. Que el aprendizaje y el desaprendizaje sean dos procesos dinámicos, igual de importantes e igual de valorados.

Anaïs Cerrillo.